martes, 5 de mayo de 2009

El viaje

Me encanta subirme al autobús, sentarme en el asiento y con la música en mis oídos, dirigir mi mirada a la ventanilla mientras siento el sol en mis ojos, mi boca, mi cara y viajar pensando en ti, en esos momentos vividos a tu lado, esas pequeñas cosas como cuando después de tanto tiempo nos vemos y nos fundimos en un abrazo o cuando simplemente me miras en silencio y me sonríes, es entonces cuando cierro mis ojos y noto el calor de tus abrazos. La melodía de repente deja de sonar y tan solo escucho tu risa, tu voz repitiéndome una y otra vez te quiero y te echo de menos, deseo abrir los ojos y ver que no ha sido una mala pasada de mi imaginación, una vivencia irreal y que de verdad estás en el asiento de al lado, abrazado a mi, desafiándome con tu mirada y susurrándome al oído que me quieres, mientras hacemos juntos el viaje, pero despierto y a mi lado no hay nadie, tan solo he soñado lo que anhelo.

2 comentarios:

  1. Ey, ey... aquí falta el color de ojos del susodicho, jijijiji!! :D

    Un pedazo abrazo de vuelta, paisa! ;)

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  2. A veces los anhelos que tenemos, cuando dejamos de prestarles tanta atención, aparecen ante nosotros...

    Es la primera vez que paso por este blog, pero repetiré seguro :)

    Un beso

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