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En estos 10 últimos años de mi vida, "la veintena", han pasado muchos de los grandes momentos de mi vida... he perdido personas importantes para mi, he tenido que tomar alguna decisión muy difícil, decisión que me aportó valores como la valentía de afrontar una realidad, es verdad que también me dio muchos...(demasiados diría yo) momentos de soledad, pero también, fue ahí donde supe quien de verdad merecía la pena seguir manteniendo a mi lado y a quién sacar de mi vida, ya que no me aportaban nada. A lo largo de estos años he llegado a conocer a mucha gente, gente con la que me he divertido, he reído, he llorado, he compartido sueños, ilusiones y muchos, muchos momentos. Entre esa gente hay personas muy especiales para mi, personas a las que de verdad se le pueden llamar AMIGOS (como decía la Capitana de un buque de sueños... "AMIGOS con letras grandes, en negrita y en mayúscula"). Amigos que están tanto en mi pueblo como a cientos de Kilómetros, pero aún así sé que si algo va mal, estén donde estén, siempre están a mi lado, de mi mano, ofreciéndome su apoyo incondicional, su cariño y su amistad. Ha habido años contradictorios de llegar a conocer la felicidad plena, esa felicidad cuando te revolotean mil mariposas en tu estómago, cuando conoces a esa persona que lo es todo para ti, que te mueres por sentir sus besos y sus caricias. Una felicidad que por desgracia no sigue en mi camino, sino que desembocó en un mar de lágrimas para presentarme a la tristeza, a la otra cara del amor, la parte en la que tu mundo se derrumba cuando esa persona por la cual darías todo no quiere seguir en tu camino. Si, en estos años he aprendido lo que es el amor verdadero, he sentido lo que es AMAR a otra persona y sentirme amada pero ese amor también consiguió destrozarme en mil pedacitos cuando se marchó, pedacitos que esos AMIGOS de los que antes hablaba han sabido recoger del camino e ir pegándolos con su cariño, paciencia y comprensión. Han entregado parte de su tiempo en ofrecerme sus energías, sus ganas de vivir hasta hacerme recuperar la sonrisa que había perdido, todos ellos han aportado su granito de arena pero hay alguien que ha sido y es fundamental para mi en este trayecto, en mi vida (imagino que ese alguien sabe quien es, sin tener que dar nombres). No puedo olvidarme de pequeñas personitas que han ido llegando a mi vida, algunos hace algún año, otros hace 3 meses y son personitas que apenas entienden lo que ocurre a su alrededor, pero que con sólo una de sus sonrisas te hacen olvidar esa tristeza y que desde el primer instante que los vi me robaron el corazón. Ainssss, que me los comooo!!! ;-)
Pero sin duda uno de los momentos más importantes fue cuando me reencontré conmigo misma, con el YO que verdaderamente soy, ese Yo que estaba por algún resquicio escondido, el cual no pienso volver a perder.
Con esta reflexión le doy un adiós a la veintena para saludar a la treintena, por supuesto en ese adiós no están incluidos los recuerdos, momentos y sentimientos vividos durante esos 10 años, tampoco se incluye a las personas con quienes los he compartido, todo ello se queda guardado y bajo llave.
Algunos en estos días me llamarán vieja (al igual que yo lo he hecho con ellos y lo seguiré haciendo :-P) e incluso me gustará escucharlo, ¿sabéis por qué? Porque es señal de que sigo aquí y puedo seguir disfrutando de mi vida junto a mi GENTE. Así que siiiii, soy viejaaaa!! Pero que me quiten lo bailao y lo que me queda por bailar... que suene la músicaaaa!!