lunes, 18 de mayo de 2009

Te busco y no estás

Te busco y no estás, busco tu inocente mirada en los ojos de la gente, sin encontrarla.
El sonido del viento se me antoja tu susurro en mi oído,
cada noche me despierto buscándote entre las sabanas de mi cama,
pero las lágrimas se mueren sobre la almohada de querer y no poder tenerte,
necesito sentirte a mi lado, acurrucarme en tu regazo,
dormirme sobre tu pecho con tus manos entrelazadas a las mías,
respirando el embriagante olor de tu aroma
y sentir que la vida se inventó para vivirla a tu lado.


*Imagen adquirida en Google

viernes, 8 de mayo de 2009

Hoy he estado rebuscando en los CDS de fotos antiguas que tengo y he podido recordar muchos momentos vividos al lado de seres queridos, personas a las que echo de menos porque por cualquier sencilla razón han desaparecido de mi vida y a las que aún permanecen a mi lado. Cuantas veces hemos estado sentados frente al fuego riéndonos de todo, olvidándonos de los problemas, o esas ocasiones en las que hemos soñado despiertos en como sería el futuro juntos, cuantos abrazos nos hemos dado para subsanar las lágrimas de un suceso mal acontecido. Jamás podía pensar que la vida diera tantas vueltas y pudiese cambiar tanto las cosas, para que casi de la noche a la mañana unos salgan de tu vida y entren otros, aunque no hay más que ver el día a día de cada uno para darse cuenta de que hoy estás riéndote a carcajadas y mañana te faltan paquetes de pañuelos para secarte las lágrimas que derramas.

Pero de pronto cuando parecía que todo estaba perdido, que siempre sería de noche, vuelve a amanecer, llega la claridad a tus días para alumbrarte, sin saber como ni porqué, pero la vida te da otra oportunidad y así renovar tristeza por felicidad, lágrimas por risas, soledad por abrazos de los que han ido apareciendo a lo largo tu existencia.

Ojala y todos pudiéramos tener esos días en los que los rayos del sol son tan brillantes que te ciega la mirada, sentir ese fresco olor a brisa marina mientras extiendes tus brazos en cruz y te dejas llevar por el cosquilleo del viento en tu cara, cerrar los ojos y bajo el sonido de tu voz gritando un enorme: “¡¡uuuooooh!!” sentirte libre como un pájaro surcando el cielo, liberarte de todas las angustias que te oprimen el pecho dejándote sin respiración por unos momentos… Esos pocos segundos pienso que son esenciales en la vida de cada uno pues te ayudan a recuperar fuerzas, a sentirte bien, feliz, a reconciliarte de nuevo con la vida la cuál pensabas que ya no valía la pena seguir en ella.

¿Aceptas un consejo? Como dice Rosana en su canción:
"Ríete de todo hazte un favor, la risa ensancha el corazón, convéncete, no hay mal que no termine bien… "

Y si no consigues reír por ti mism@ llama a un/a amig@ seguro que sabrá como arrancarte la sonrisa.

martes, 5 de mayo de 2009

El viaje

Me encanta subirme al autobús, sentarme en el asiento y con la música en mis oídos, dirigir mi mirada a la ventanilla mientras siento el sol en mis ojos, mi boca, mi cara y viajar pensando en ti, en esos momentos vividos a tu lado, esas pequeñas cosas como cuando después de tanto tiempo nos vemos y nos fundimos en un abrazo o cuando simplemente me miras en silencio y me sonríes, es entonces cuando cierro mis ojos y noto el calor de tus abrazos. La melodía de repente deja de sonar y tan solo escucho tu risa, tu voz repitiéndome una y otra vez te quiero y te echo de menos, deseo abrir los ojos y ver que no ha sido una mala pasada de mi imaginación, una vivencia irreal y que de verdad estás en el asiento de al lado, abrazado a mi, desafiándome con tu mirada y susurrándome al oído que me quieres, mientras hacemos juntos el viaje, pero despierto y a mi lado no hay nadie, tan solo he soñado lo que anhelo.